El PIMS: La nueva preocupación de la comunidad médica en esta pandemia

Pese a que es un síndrome infrecuente dentro de la salud infantil y que la mayoría de los pacientes responden favorablemente al tratamiento, al ser difícil de detectar puede derivar en cuadros más complejos. El pediatra de Nueva Clínica Cordillera, Dr. Jaime Cisneros, explicó en qué consiste este síndrome y cuándo es necesario recurrir a un especialista.


Con más de 176 casos a lo largo del país y 3 fallecidos, el PIMS se posiciona como una de las nuevas preocupaciones de la pandemia en Chile, donde tanto el MINSAL como la comunidad médica han llamado a los padres a estar alerta ante la presentación de síntomas, los cuales pueden aparecer, inclusive, hasta seis semanas del contagio con Covid-19.

El pediatra de Nueva Clínica Cordillera, Dr. Jaime Cisneros, explicó que el PIMS o Síndrome Inflamatorio Multisistémico es una hiper respuesta inmunitaria que presentan los menores frente a la infección por coronavirus, la cual genera una inflamación generalizada en diversos órganos. “Es una enfermedad que va escalando rápidamente hacia la gravedad, afecta principalmente a niños desde los 6 a 8 años de edad, pero también puede afectar a lactantes y adolescentes, donde su detección es muy difícil cuando el paciente es asintomático”, enfatizó.

Uno de los aspectos que complejizan el diagnostico de esta enfermedad es su detección, puesto que de acuerdo con el profesional de Nueva Clínica Cordillera, muchos pacientes no manifiestan síntomas, tras el contagio, o suelen confundirse con otras patologías. Por ello, el Dr. Cisneros puntualizó en la importancia de monitorear la salud de los niños y estar alertas ante cuadros de fiebre alta persistente que no cede durante 3 a 5 días. En este caso es fundamental asistir a un centro médico, en especial si hay antecedentes de un contacto estrecho con personas que tuvieron Covid-19.

De acuerdo con el Dr. Cisneros, el PIMS es un síndrome con una baja tasa de mortalidad y absolutamente recuperable. Sin embargo, las secuelas variarán según el momento en que las familias acudan a un centro de salud y cuanto antes se detecte el diagnostico.

“En la medida que el síndrome avanza puede haber secuelas más graves, tales como la presencia de una disfunción cardíaca, lesión en los vasos sanguíneos arteriales, principalmente. También la presencia de miocarditis o un PCR alto. Por ello, el llamado es siempre a consultar lo antes posible con un especialista, así se puede evitar una hospitalización y el diagnóstico resultará de manera favorable”, puntualizó.

Sumado a esto, el pediatra enfatizó que es de vital importancia tomar en cuenta síntomas específicos, tales como lesiones en la piel, hinchazón o edema en los labios.
“A veces hay síntomas respiratorios, pero no siempre es así. En muchas ocasiones existe presencia de vómito, dolor abdominal, diarrea, dolor agudo de garganta y dolor de cabeza, principalmente arriba de los ojos, en la zona de la frente, dolores musculares intensos en extremidades inferiores y decaimiento sin explicación alguna”.

En casos particulares y poco frecuentes, los pacientes pueden generar una conjuntivitis que no tiene secreción, con presencia de ojos rojos y exantemas (erupción cutánea) en la piel. “Estas son lesiones de forma específica que van aumentando con los días. Si bien, los cuadros generados por el PIMS son alarmantes y generan mucho susto, pero al mismo tiempo poseen una baja incidencia, tiene una probabilidad de 1.4% hasta un 0.14% de que ocurra”.

En cuanto a la incidencia de esta enfermedad, de acuerdo con el pediatra no ocurre en
niños muy pequeños, pero las posibilidades más altas de contagio están entre los niños que tienen más de 2 años, específicamente después de los 4 hasta los 15-19 años.

Finalmente, el profesional de Nueva Clínica Cordillera enfatizó sobre la importancia del autocuidado familiar, monitorear la salud de los niños, sobre todo si existen contactos estrechos que han padecido coronavirus en el último tiempo.