septiembre 21, 2021

Consejo Ecológico en Melipilla rechaza proyecto de Torres de Alta tensión

Francisco Martínez secretario consejo Ecológico en Melipilla, comentó que nuevamente se están enfrentado a otro proyecto relacionado a las torres de Alta Tensión que, según sus declaraciones, traen como consecuencias diversas situaciones que afectan la calidad de vida, entre ellos, que rompen las visuales normales del paisaje restando valor escénico a la expresión física del lugar donde se encuentran.

 

“Esta pérdida de valor de la calidad visual o escénica del paisaje se traduce para el observador, por lo general, en una percepción de alto impacto cuando la situación de la torre se encuentra en medios naturales o agrarios; es sensación de degradación o pobreza cuando ésta se encuentra emplazada en medios urbanos destinados a viviendas”.

 

Martínez explicó que las líneas de alta tensión generan impactos ambientales significativos. “Por una parte se produce una segmentación y fragmentación del territorio, que impacta en los suelos y la masa vegetal, arbórea y avifauna. La eliminación sistemática de vegetación debajo de las líneas de alta tensión provoca la proliferación de especies herbáceas, que, a causa de la sequía, resultan altamente pirófilas, incrementando el riesgo de incendios. Cuando hay líneas de alta tensión, más o menos 200 metros hacia cada lado de la línea se genera un problema para las flores, a los insectos y para el servicio de polinización. Las más afectadas son las abejas que presentaban un vuelo errático y se arrancaban rápidamente del radio”.

 

Asimismo, comentó que la flora y la fauna también se ven afectadas al igual que la producción agrícola y ganadera “como también se produce la ionización del aire situado alrededor del cable de la línea”.

 

Según Martínez, este fenómeno se denomina efecto corona; aumenta con la humedad y tiene múltiples consecuencias: emisión de ruido, interferencias de radiofrecuencia o la generación de ozono troposférico.

 

“En relación a los terrenos por donde pasa el trazado de las torres, la empresa optará por comprar esas tierras, pero solo el pedazo que van a ocupar y en el caso de que se les niegue hay facultades de expropiación, entonces ahí les quitan la tierra a los campesinos y no les pagan nada. Además, el que se pongan las torres de alta tensión significaría que tienen libre acceso a esos predios, por tanto, van a devaluarse, esas tierras van a caer en lo que va a ser su precio y también van a tener problemas con lo que es la agricultura, el trabajo de siembra”.

 

El electromagnetismo y también los líquidos refrigerantes y el combustible que emiten las torres perjudicarán lo que son las tierras y la salud de las personas en el lugar donde están instaladas, esto según el entrevistado quien acotó, que el transporte de esa energía se hará por la franja de interés nacional sobre el territorio del pueblo. “El costo de eso lo pagaremos todos nosotros y los beneficios serán para las empresas eléctricas, la mayoría de carácter extranjera e imperialista”.