noviembre 29, 2021

Bomberos despidió con honores a voluntario fallecido

Con todos los honores de rigor fueron sepultados -la noche del miércoles- los restos mortales del Voluntario Honorario del Cuerpo de Bomberos de Melipilla y Bombero Insigne de Chile, Luis Alberto Pozo Jeria, quien falleciera el martes a los 78 años de edad tras luchar contra una larga y penosa enfermedad.

El voluntario Pozo tenía 57 años de servicio bomberiles y formaba parte de las filas de la Primera Compañía.

Fueron justamente sus cófrades primerinos quienes la noche del martes lo escoltaron desde su domicilio hasta el cuartel general donde se efectuó su velatorio.

La noche del miércoles, y luego de las correspondientes guardias de honor, sus restos fueron trasladados hasta la Iglesia Catedral donde se ofició la misa fúnebre con la participación familiares y delegaciones de bomberos de María Pinto, San Pedro y de la Octava Compañía de Santiago.

Allí hizo uso de la palabra el director de la Primera Compañía, Héctor Ballesteros, quien destacó la gran calidad de bombero de Alberto Pozo y el cariño que todos tenían por él.

“Se ha ido uno de los grandes, un bombero de corazón, un ‘primerino’ que amó su compañía y que entregó buena parte de su vida al deber. Estos son los hombres que nunca se olvidan”, dijo el director.

Tras la misa, el féretro fue subido al viejo carro Nissan, hoy convertido en reliquia, para partir rumbo al cementerio municipal escoltado por una larga columna de marcha  en medio de la oscura noche iluminada con las antorchas portadas por sus compañeros de ideal, tal como lo dicta la tradición bomberil.

En el camposanto, su cuerpo fue depositado en el mausoleo institucional, paradójicamente en el nicho 1, el mismo número que tanto amó.

En ese mismo instante, las sirenas de los carros de la Primera Compañía hicieron sonar sus sirenas, pero no para acudir a una emergencia, sino que esta vez era para sellar el último adiós a este bombero.

La ceremonia fúnebre culminó cuando el director y el capitán de la compañía hicieron entrega a la viuda de Alberto Pozo Jeria el uniforme que lo acompañó en su vida bomberil.

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