Padres de Cristal aclararon que a su hija la mató una bala loca y que nadie les fue a cobrar ningún tipo de cuentas

Angie Rojas y Víctor San Martín, así se llaman los padres de la niña de 15 años que perdió la vida producto de una bala “loca” el pasado viernes en la calle “Las Camelias”, población “Emos” de Melipilla y quienes en medio de su dolor y entre lágrimas, dejaron claro que su princesa como la llamaban no tenía problemas con nadie, que era especial, cariñosa y buena con todos; por tanto, desmintieron que los autores de esta tragedia hayan ido a la población específicamente para quitarle la vida a la menor.

“No es cierto lo que dijeron algunos medios de comunicación, los autores de lo que le ocurrió a mi hija vinieron a pegarle a otra persona pero le dispararon a ella. Si, fue sin querer pero la mataron, aquí nadie vino a cobrar cuentas con nadie, yo no lo debo nada a nadie, mi marido tampoco, mis hijos tampoco, jamás hemos tenido problemas con nadie. Mi hija no fue asesinada porque vinieron a cobrar cuentas con ella o con nosotros, nadie vino a cobrarnos nada pero el que la mató tiene que pagar por eso”, dijo textualmente con el alma destrozada la mamá de la “enana” como era llamada también Cristal cariñosamente por su familia.

La mamá de Cristal presenció el hecho; ellas, estaban juntas razón por la cual muy claramente indicó que los responsables llegaron a la población a disparar al aire sin ningún tipo de conciencia. “Nosotros íbamos a comprar una palta porque íbamos a tomar la once y no había suficiente para todos; no quedo para ella y me dijo yo quería palta porque tenían un carácter fuerte y le dije ya mi amor ya salgo a comprar una y ella, me abrazó y me dijo que era una broma pero igual salí a comprarla en una negocio que está al lado”, contó Angie Rojas en el porche de su vivienda a una periodista del Diario El Labrador, la mañana de este martes.

Asimismo indicó que al momento de salir de la casa, su hijo mayor que tiene 18 años estaba en un auto afuera, le pidió tres mil pesos, ella le respondió que no los tenía y él, siguió avanzando despacio; en eso, “yo me doy la vuelta y bajó una moto con dos personas que los conozco porque el niño que mató a mi hija venía a jugar a mi casa cuando estaba más pequeño y al ver que le pasan un arma le digo no seas estúpido hay niños aquí jugando a la pelota, pensé que iban a pasar de largo y él, adelanta a mi hijo y se acomoda para dispararle a otro auto que estaba estacionado unos metros cerca de mi casa pero nunca me fijé que mi hija estaba parada en la puerta, ella iba saliendo de mi casa”.

Cuando el hombre comienza a disparar, Angie Rojas comienza a gritarle a su hijo para que se agachara y se cubriera porque pensó que se lo podían matar y en medio de todo ese incomodo momento, su hijo le dijo según su narración lo siguiente: mamita no tengo nada, estoy bien.

Transcurriendo los minutos, el padre de Cristal estaba llegado y bajó hasta donde estaba su hijo y esposa a discutir con el hombre al cual aparentemente andaban buscando para dispararle y a decirle que por su culpa iban a la población a disparar a pesar de que siempre habían niños afuera jugando pero, cuando se dan vuelta vieron a la niña tirada en la puerta de la casa.

“Cuando yo corrí a verla, mi niña tenía un hoyito en su pechito; mi marido la tomó, la subimos a un auto y la llevamos al hospital, luego de que la atendieron, el doctor me dijo que ya había salido del paro pero minutos después me informaron que mi hija había fallecido porque no aguantó la operación”.

“Mi hija falleció producto de un inconsciente, de una mente enferma que muy niño podrá ser pero si él tomó un arma y es capaz de disparar en una calle llena de gente, merece que se le castigue así sea menor de edad”, continúo diciendo la madre de Cristal quien en varias oportunidades repitió el nombre de quien mató a su hija para indicar que en varias ocasiones estuvo detenido.

“Quizás no lo quiso hacer pero la mató y tiene que pagar”, señalaron los padres de  Cristal quien vida estudiaba segundo medio, hacía práctica de modelaje pero quien no alcanzó a pololear  como contaron sus padres al recordar los planes de su pequeña hija amante del color celeste.

Cristal, fue sepultada en el cementerio municipal de Melipilla, mucha gente asistió a su velatorio, la despidieron con mucho globos y con ella estuvieron además de sus familiares y amigos, sus compañeros de estudios, incluso, con los que estudió en Santiago años atrás, sus maestras de kínder, de básica, profesores y todos los que la conocieron.

Consecuente con el tema, es válido resaltar que los hombres que mataron a Cristal, habían estado días antes en la población según lo contado por la mamá de la menor,  dispararon mucho y se fueron corriendo, para ese momento, no le pegaron nadie.

“A mi niña no le gustaba salir”

Durante la entrevista, los padres de Cristal contaron que a su hija no le gustaba salir mucho a la calle. Llegaba del liceo alrededor de la 5.15 de la tarde y siempre estaba en la casa.

“Yo vi la cara de quienes mataron a mi niña, nunca pensé que eso le podía pasar a mi hija, cuando yo los vi yo pensaba era en las personas que estaban en la calle”; contó  Angie quien destacó que Cristal siempre estuvo conforme con su casa, con su pieza, su población.

“Mi hija fue muy especial, ella se creía una mamá, retaba a su padre, a sus hermanos, era buena hasta con los borrachitos, era especial con todos”.

“Mi hija quería ser de todo”

Vale el momento para destacar, que Cristal nació en Melipilla, su comida preferida era la lenteja, a su mamá le decía bromeando que tenía muchos pololos pero que no se atrevía a decirle a su papá.

De mayor quería ser de todo según su padre, “ella un día quería ser abogada, otro día periodista, yo le decía que tenía como 80 profesiones porque todos los días quería ser algo distinto”.

Despedida maravillosa

“Vino mucha gente a despedir a mi flaca o a mi enana como yo le decía porque ella era bajita”, indicó la madre de Cristal quien agregó, que su despedida fue maravillosa, digno de ella.

“Mi princesa era hermosa, no quiero que esto vuelva a pasar en la vida, no es justo que una madre pierda a un hijo por una bala loca y por inconciencia de una persona que no sabe todo lo que puede provocar por sus acciones”, enfatizó Angie Rojas quien entre sus palabras insistió en dejar claro que a su hija ni a nadie de su familia le fueron a cobrar cuentas.

Su pieza llena de recuerdos

Al visitar el que fue el hogar de Cristal, fue posible observar a toda una familia destruida pero que a pesar de su dolor desayunaban juntos.

En la pieza de Cristal había dormido su madre, en su cama y rodeada de todos sus peluches y fotografías. Sus cosas siguen ahí, al igual que olor. Una enorme, linda y nítida fotografía destaca en la habitación, sin embargo, las fotos con amigos y familiares también tenían espacio para esta chica quien estaba ahorrando para hacer un viaje con su prima Fernanda.

Asimismo, se conoció que no le gustaba exigirles a sus padres por lo que, del dinero que le daban para su colación ella ahorraba y cubría sus gastos de ropa. “Ella iba a Falabella y compraba los jean de 7990, lo único que nosotros le comprábamos eran las zapatillas, era muy buena, juiciosa”.

La calle de la población donde Cristal vivió aún está llena de globos blancos y de mensajes bonitos para ella.