Former Venezuela's Finance Minister Rodrigo Cabeza speaks during an interview with Reuters in Maracaibo, Venezuela July 26, 2018. Picture taken July 26, 2018. REUTERS/Marco Bello

Un ex ministro chavista fustigó la extorsión de la dictadura de Maduro a quienes quieren ser vacunados contra el coronavirus: “Es una discriminación neofascista”

Rodrigo Cabezas, ex titular de la cartera de Finanzas de Venezuela, pidió “un Acuerdo por la vida” que incluya al régimen, al gobierno interino de Juan Guaidó, a ONGs y a organismos internacionales, para combatir la pandemia en el país

 

Crecen las denuncias sobre el programa de vacunación contra el coronavirus que comenzó a impulsar la dictadura de Nicolás Maduro desde el pasado fin de semana en Venezuela. A los reclamos del gobierno interino de Juan Guaidó y de diversos sectores de la sociedad venezolana, también se suman cuestionamiento de parte de ex funcionarios chavistas.

Tal es el caso de Rodrigo Cabeza, un férreo crítico de Maduro que se desempeñó como ministro de Finanzas de Venezuela durante el gobierno de Hugo Chávez (entre 2007 y 2008) y que actualmente ejerce como profesor de la Facultad de Economía en la Universidad del Zulia.

Luego de que el fin de semana las autoridades chavistas dieran prioridad a las personas con el “carnet de la patria”, en los últimos días se provocó un caos en varios centros de vacunación del país, donde se registraron grandes aglomeraciones y largas colas. Esta evidente -y peligrosa- desorganización se suma a los cuestionamientos por la falta de transparencia sobre la cantidad de vacunas disponibles en Venezuela y por el irregular acceso a las mismas.

“Demandamos que haya acceso a la vacunación sobre los principios humanitarios de la igualdad, la dignidad humana, la transparencia. La vacuna es una estrategia segura para disminuir la mortalidad y la enfermedad. Y no se está haciendo, es todo show. Iniciaron una segunda etapa y ha sido un completo desorden. Además, se agrega la inmensa discriminación neofascista de que si no tienes el carnet de la patria no te puedes vacunar”, denunció Cabezas, en diálogo con Infobae.

En esa línea, indicó que el principal procedimiento en todos los países del mundo es vacunar al personal sanitario, y luego a la población de mayor edad y de mayor riesgo, con enfermedades preexistentes. “Menos en Venezuela”, lamentó.

“Es un acto inhumano y discriminatorio, cuando las pocas vacunas han sido asignadas a ministros, diputados, gobernadores, alcaldes, y estructuras dirigenciales del partido de gobierno, y a sus familiares (…) Los países del mundo jamás priorizan a los políticos gobernantes. Es una clara violación al derecho a la vida”, fustigó el economista, de 60 años.

El ex ministro chavista comentó que en el estado Zulia en mayo murieron 16 médicos por coronavirus. Como sucede con gran parte del personal sanitario, “no contaban con la protección” adecuada, y tampoco estaban vacunados.

Semanas atrás la dictadura de Maduro había anunciado que el 90% del personal sanitario ya se encontraba inoculado. Pero rápidamente la Federación Médica Venezolana (FMV) desmintió esa información. “Las vacunas que llegaron fueron desviadas por el Gobierno para inmunizar a ministros, diputados y políticos chavistas, y dejaron desamparado al personal sanitario”, sostuvo Douglas León Natera, presidente de la FMV.

Cabezas también hizo referencia a las “mentiras” y “falsas promesas” de Maduro. Al respecto, recordó que el pasado 15 de noviembre de 2020, el dictador dijo que en el primer trimestre de este año iban a llegar al país 10 millones de la vacuna rusa Sputnik V. Incluso había anunciado que el inmunizante se produciría en Venezuela. “No vino nada. Han tomado esto con una falta de responsabilidad tremenda cuando está en juego el derecho a la vida de los venezolanos. El estado tiene la responsabilidad de proteger a los venezolanos”.

Efectivamente se desconoce con precisión la cantidad de vacunas que han llegado, ya que la información brindada por las autoridades chavistas es contradictoria. Días atrás Maduro anunció la llegada al país de 1.300.000 vacunas procedentes de China. Sin embargo, el régimen no mostró imágenes del arribo de ese cargamento, como sí hizo con otros, y tampoco brindó mayores datos al respecto.

Largas filas y grandes aglomeraciones se registraron en los centros de vacunación en Venezuela (REUTERS/Leonardo Fernandez Viloria)Largas filas y grandes aglomeraciones se registraron en los centros de vacunación en Venezuela (REUTERS/Leonardo Fernandez Viloria)

“Es mentira. Llegan 30 o 40.000 vacunas y… foto en el avión, foto aterrizando, foto regresando a Caracas, enseñan la caja… ¿Llegaron 1.300.000 vacunas y no hay una foto? Es evidente que es una gran mentira por parte de la dictadura”, expresó Juan Guaidó.

Antes de que se anunciara este nuevo lote de dosis, Maduro había dado detalle de la recepción de 930.000 vacunas procedentes de Rusia y China, mientras que el ministro de Salud, Carlos Alvarado, subió esa cifra a 1.480.000, sin que se conocieran fechas de llegada del más de medio millón que marca la diferencia ni otros datos.

“No hay información creíble sobre la cantidad de vacunas. El cálculo estimado de acuerdo a lo que ha dicho el gobierno es que al mes de mayo había 240.000 vacunados. Bajo la presión hablaron de una segunda etapa de vacunación, sin que se viera la llegada de nuevas vacunas. Los números nadie los conoce; así como tampoco se conocen los números de contagiados y fallecidos. Los difundidos por el gobierno nadie los cree”, amplió Cabezas.

Las imágenes que mostraban las grandes aglomeraciones en diversos centros de vacunación del país despertaron interrogantes sobre si efectivamente toda esa gente lograría ser inmunizada, pese a la escasez de vacunas. El economista venezolano comentó que “mucha gente se volvió a su casa sin vacunar, muy molesta”: “Lo que había era una lista que se correspondía con los militantes del partido de gobierno”.

La cúpula chavista fue la primera en vacunarse en Venezuela, pese a la escasez de inmunizantes (REUTERS/Carlos García Rawlins)La cúpula chavista fue la primera en vacunarse en Venezuela, pese a la escasez de inmunizantes (REUTERS/Carlos García Rawlins)

El ex ministro chavista consideró que se debe trabajar en un “Acuerdo por la vida”, que garantice el acceso a la vacuna “sobre la base de la igualdad y sin discriminación política”. Para eso, sostuvo que debe haber un acuerdo entre el régimen de Maduro, “y la oposición democrática que en Venezuela lidera Juan Guaidó”. Según reconoció, la Asamblea Nacional conducida por Guaidó “dio pasos seguros” para conseguir vacunas de la plataforma COVAX, gestionada por la Organización Mundial de la Salud (OMS). El objetivo, apuntó, es “reclamarle al gobierno que permita una concertación para salvar vidas”.

“Necesitamos un acuerdo que no tenga color político porque salvar vidas no es de izquierda, de derecha, o de centro. Es un derecho humano inalienable”, opinó Cabezas, quien además destacó que de esa manera se podría acceder a las donaciones de vacunas que está impulsando la comunidad internacional.

Este jueves el gobierno de Joe Biden anunció que Estados Unidos donará de forma inmediata seis millones de vacunas para América Latina y el Caribe. No obstante, el embajador norteamericano para Venezuela, James Story, aclaró que en esta oportunidad Venezuela no está en la lista de países que recibirán las dosis “por la falta de transparencia” en su plan de inmunización.

Ante este contexto, Cabezas advirtió que la situación de la pandemia en Venezuela “es dramática”: “Hay un pico en la transmisión del virus, con un alarmante aumento de casos y muertes. El sistema está saturado”.

Alberto Fernández, presidente de Argentina, junto a su canciller, Felipe SoláAlberto Fernández, presidente de Argentina, junto a su canciller, Felipe Solá

Repudio al gobierno de Argentina

En su calidad de ex ministro de Chávez, y de “militante del movimiento socialista desde los 13 años”, Cabezas cuestionó al gobierno argentino de Alberto Fernández por su decisión de retirar el apoyo del país a la denuncia presentada ante la Corte Penal Internacional (CPI) contra la dictadura de Maduro por violaciones a los derechos humanos en Venezuela.

“Siendo yo, un militante del movimiento socialista, hoy en clara disidencia con lo que es un fraude llamado revolución bolivariana, nos ha causado una tremenda decepción que un gobierno progresista como el de Argentina haya sido capaz de retirar las acusaciones sobre violaciones a los derechos humanos ante la Corte Penal Internacional sin valorar la cantidad de víctimas que hubo a lo largo de estos años bajo el gobierno de Maduro”, comentó.

En ese sentido, recordó a los jóvenes que fueron asesinados en 2017 en el marco de las protestas contra el régimen, así como aquellos que fueron secuestrados y torturados por las fuerzas de seguridad chavistas. Además, recordó que “un militar (Rafael Acosta Arévalo) murió en un tribunal en su silla de ruedas como consecuencia de la tortura sufrida, y un concejal (Fernando Albán) fue lanzado desde una institución policial”.

La dictadura de Maduro es acusada de crímenes de lesa humanidad en Venezuela (REUTERS/Carlos Garcia Rawlins)La dictadura de Maduro es acusada de crímenes de lesa humanidad en Venezuela (REUTERS/Carlos Garcia Rawlins)

“Tratando de lavarse la cara ahora reconocen que fue torturado”, señaló Cabezas, en referencia a las recientes declaraciones del fiscal general chavista, Tarek William Saab, quien reconoció que tanto Acosta Arévalo como Albán fueron asesinados por agentes del régimen, muchos de los cuales, según Saab, están siendo juzgados. Para la oposición se trata de una simple maniobra de la dictadura para mostrar a la comunidad internacional cambios en la estructura de los cuerpos policiales, sobre todo tras el informe del alto comisionado para los derechos humanos de la ONU que exigió desmantelar organismos como las FAES y el DGCIM, señalados de perpetrar cientos de ejecuciones extrajudiciales.

El economista venezolano criticó la “ideologización” de los derechos humanos en la región: “¿Como puede ser que haya torturas de derecha, y torturas de izquierda? Las violaciones de derecha, como las de Pinochet en Chile, no nos gusta, pero ante las de izquierda, como las de Maduro y Ortega en Nicaragua, que hay que callarse”.

“La izquierda se ha movido sobre la irresponsabilidad de dar solidaridades automáticas, sin revisar hechos, procesos, contenidos, y el reclamo que yo le hago a ese gobierno (el de Argentina), es que en vez de escuchar al otro gobierno, o a los intereses que puedan haber, ha debido escuchar a las víctimas, a los que sufrieron violaciones a los derechos humanos”, concluyó.