“Todos somos miembros de la familia humana indistintamente de nuestra nacionalidad y color de piel”

El pasado domingo fue celebrado el día nacional del Inmigrante; por ende, la eucaristía ese día en la parroquia San José de Melipilla estuvo dedicada a todas esas personas que por determinadas razones, dejan su Patria para hacer vida en otras tierras.

La entrada de la catedral lució con muchas banderas representativas de varios países donde también resaltó la de Chile. Representantes de Brasil, Bolivia, Perú, Venezuela, Colombia, Haití, Italia, entre otras naciones destacaron en la misa e hicieron algunas ofrendas promoviendo en todo momento la importancia del respeto, integración y tolerancia.

El padre Víctor Fernández ofreció la misa y entre sus palabras dejó clara la importancia de aprender a convivir agregando que Melipilla le debe mucho a los extranjeros ya que se formó con muchos inmigrantes.

Consecuente con el tema alegó, que lo que está ocurriendo en la actualidad es un fenómeno migratorio ocasionado también por regímenes políticos que provocan muchos daños.

Asimismo, indicó que la Patria definitiva de una persona es el cielo; por tanto, “estamos llamados a vivir en torno al amor”.  Se refirió a la xenofobia y discriminación para manifestar que no deben formar parte de la vida de ninguna persona pues, “todos somos miembros de la familia humana indistintamente de nuestra nacionalidad y color de piel”.

“Debemos acoger, proteger, promover e integrar”, continúo diciendo el Padre durante la misa la cual fue escuchada por varias autoridades de la Provincia como el gobernador Javier Ramírez, Mario González, director de Migración y Extranjería, representantes de la Comisaría 24 de Carabineros y de la Inspección del Trabajo.

 

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