¿Qué debemos saber de los medicamentos para la alergia?

Con la llegada de la primavera comienzan las alergias estacionales, época donde también se inicia el consumo de medicamentos para combatirla, muchas veces, sin prescripción médica ¿Qué demos saber de los medicamentos para tratarlas? Especialista entrega detalles.  

Los tratamientos para abordar las alergias incluyen varios medicamentos y se presentan en distintas formas farmacéuticas como cápsulas, comprimidos, líquidos, inhaladores, aerosoles nasales, gotas para los ojos, cremas para la piel e inyecciones.

Los más utilizados son los llamados antihistamínicos, puntualiza Marcela Pezzani, directora de la Escuela de Química y Farmacia de la Universidad San Sebastián. “Como todo medicamento, pueden producir efectos no deseados como la somnolencia y deben ser utilizados con precaución, especialmente, cuando se necesita conducir o hacer otras actividades que requieran estar alerta. La Difenhidramina y la Clorfenamina producen somnolencia. Otros como loratadina, desloratadina, ceterizina o Levocetirizina producen menos somnolencia”, detalla la especialista.

Cuando se utilizan atomizadores nasales que contienen antihistamínicos, se pueden presentar efectos secundarios como gusto amargo, somnolencia o sensación de cansancio. “Por ello deben ser usados por un periodo corto de tiempo, ya que puede tener un efecto de rebote, en el que la congestión nasal puede empeorar”, explica Pezzani.

Las gotas oftálmicas antihistamínicas pueden aliviar la picazón, el enrojecimiento y la hinchazón de los ojos. Estas gotas pueden contener una combinación de antihistamínicos y otros medicamentos. “Un efecto secundario del uso de gotas es la sequedad en los ojos. Siempre debe recordar que tanto los atomizadores nasales como las gotas, son de uso individual, no se deben compartir y siempre mantener en un lugar seguro alejados de los niños”.

La académica enfatiza en el cuidado que se debe tener con el uso de descongestionantes, ya que “pueden causar problemas para dormir, dolor de cabeza, aumento de la presión arterial e irritabilidad. No se recomiendan para personas con presión arterial alta, enfermedades cardiovasculares, glaucoma o hipertiroidismo”, especifica.

Antes de utilizar cualquier medicamento, es importante leer las instrucciones de uso, revisar la fecha de vencimiento y, frente a cualquier problema, consultar al médico o químico farmacéutico. “Aunque algunos medicamentos pueden usarse en niños, consulte con su pediatra, pueden tener diferentes instrucciones de dosificación para niños menores de 12 años”, concluye.