Mujeres pueden enderezar caminos torcidos de la política en Venezuela

La intervención de la mujer en la política es comparativamente reciente a la actuación que el hombre ha protagonizado en la historia de Latinoamérica. Muchas de ellas han ocupado cargos en el escenario político hasta llegar a conquistar altos puestos de gestión pública gracias al respaldo popular. Recordemos casos como; la influyente y expresidenta de Argentina Isabel Perón; la expresidenta de Chile, Michele Bachalet y la recientemente desaparecida expresidenta de Nicaragua, Violeta Chamorro. Cada una de ellas ha tenido que sobrepasar innumerables obstáculos culturales y de discriminación política en los círculos partidistas. Además de ganarse sus lugares por su trabajo constante y demostrar mejor manejo de los recursos públicos. Sin el ánimo de caer en posturas de exaltación adulante y consideraciones sobredimensionadas del terreno ganado en la política por las féminas en las últimas décadas, es incuestionable valorar la temeridad como ellas enfrentan las anomias sociales producto de las incoherencias de ciertos modelos que violentan los más elementales Derechos Humanos y trastocan la paz de la familia. En Venezuela se ha venido construyendo desde hace más de quince años el liderazgo de María Corina Machado, partiendo de actividades filantrópicas, pasando por fundar en 2001 la organización Súmate, encargada de coordinar técnicamente varios procesos de movilización ciudadana y convocatoria de referéndum revocatorio al gobierno de Hugo Chávez Frías. Se postuló a diputada a la Asamblea Nacional saliendo electa con el mayor número de votos en todo el país en las elecciones de 2010. Machado ha superado muchos escollos, fundó el partido político “Vente Venezuela”, que le ha servido como plataforma para recorrer el país, estar cerca de la gente y llevar un mensaje con ideas claras sobre el destino que debe transitar la sociedad venezolana para producir “el quiebre del régimen”, considerando la realidad catastrófica por la cual atraviesa Venezuela. Expresa que está convencida del trabajo que le corresponde asumir en este momento en la escena política nacional de cara a los riesgos que tiene la democracia, la familia venezolana y las libertades. Hace escasamente una horas María Corina, como todos la llaman, visitó al estado Cojedes, provincia ubicada en el centro occidente del país, trayendo su mensaje de transformación y rescate por Venezuela y allí quedó sellado un compromiso con Lilibeth Sandoval,  otra mujer de amplio talante social. En un acto repleto de emoción y encuentro con el país que todos aspiramos, se llegaron a significativos acuerdos de lucha social y ambas mujeres cruzaron sus destinos al unir sus manos y estrecharse en fuerte abrazo para asegurar frente a cientos de partidarios “el quiebre del régimen” y el rescate de Venezuela.

 

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