Raúl Castro sale del juego de la dictadura cubana debido al grave cáncer que padece

Raúl Modesto Castro Ruz, primer secretario del Partido Comunista hasta el pasado fin de semana, fue el hombre fuerte de Cuba. No hay ninguna decisión importante que tome el presidente de la República, Miguel Díaz, que no tenga su visto bueno; sin embargo, este dictador de 90 años está saliendo del juego ya que el cáncer de esófago y recto que sufre lo obligó.

Castro tiene además cirrosis hepática causada por su vieja adicción al alcohol y la fuerte medicación que toma le provoca “pérdida de memoria y ausencias frecuentes. Estos síntomas también son compatibles con una enfermedad neurodegenerativa”, explican a ABC fuentes próximas al régimen. El menor de los Castro habría necesitado por su enfermedad una bolsa de colostomía.

El dictador cubano pasa la mayoría de su tiempo en su Birán natal, en la provincia de Holguín, al este del país, y es trasladado regularmente a La Habana para ser atendido en el Centro de Investigación Médico Quirúrgicas, situado en la calle 216 de la localidad de Siboney. En cuyas dependencias no falta nada, a pesar de la gravísima crisis económica, sanitaria y de abastecimiento que padece la isla cubana, mucho peor que la vivida en «el periodo especial» iniciado en el año 1989 cuando cayó el muro de Berlín.

Cáncer de recto y posibles principios de Alzheimer impiden a Raúl Castro seguir al frente del PCC